CONGREGACIÓN
Misioneros del Espíritu Santo
“Acompañantes humanos, fraternos y solidarios.”
Los Misioneros del Espíritu Santo somos una congregación religiosa de hermanos y sacerdotes ministeriales llamados a vivir y anunciar el amor de Dios, construyendo el Reinado del Espíritu Santo, ese mundo nuevo que Jesús soñó, donde reine la fraternidad, la justicia, la solidaridad y la paz.
Nuestra Identidad y Misión
- Acompañamos a las personas en sus procesos de vida, caminando junto a ellas con empatía y compromiso.
- Somos plenamente humanos, buscando configurarnos con Jesús Sacerdote, contemplativo y solidario.
- Construimos relaciones fraternas, promoviendo la comunión y el encuentro con el otro.
- Vivimos la solidaridad como un estilo de vida, entregándonos al servicio de quienes más lo necesitan.

Fieles a nuestra vocación, respondemos a los desafíos del mundo con fe, esperanza y amor, haciendo de nuestra vida un testimonio del Evangelio.


FUNDADORES
Los orígenes
Eran tiempos difíciles, México estaba saliendo de una de sus más dolorosas aventuras: la Revolución, heroica gesta de un pueblo en lucha para reivindicar sus derechos fundamentales, pero que, entre sus consecuencias negativas, había traído una persecución religiosa: Iglesias cerradas, obispos y sacerdotes expatriados o muertos, lo mismo que muchos laicos que luchaban en defensa de su fe.
En esas circunstancias de incertidumbre y riesgo, el 25 de diciembre de 1914, en la capilla de las Rosas del Tepeyac en CDMX, nació la Congregación de los Misioneros del Espíritu Santo.

Concepción Cabrera de Armida
(Conchita)
Mujer laica, nacida en San Luis Potosí en 1862, casada con Francisco Armida y madre de nueve hijos. Conchita vivió una intensa y apasionada vida espiritual que la condujo a unos niveles de experiencia mística sorprendentes. Fue la inspiradora de la Espiritualidad de la Cruz y en sus abundantes escritos. Además Conchita fue una de las principales promotoras de la fundación de los Misioneros del Espíritu Santo. Murió con fama de santidad en México D.F. el 3 de marzo de 1937.

P. Félix de Jesús Rougier,
MSpS
Sacerdote marista, nacido en Auvernia, Francia en 1859. Tras unos primeros años de ministerio sacerdotal en Barcelona, fue destinado a las misiones en Neiva e Ibagué, Colombia, donde permaneció seis años. Llegó a México en 1902, en donde al poco tiempo tuvo un encuentro providencial con Conchita Cabrera. Desde 1914 y hasta el día de su muerte, dedicó cada instante de su intensa vida a la consolidación y desarrollo de los Misioneros del Espíritu Santo y de otras tres Congregaciones femeninas por él fundadas. Murió con fama de santidad en México D.F. el 10 de enero de 1938.

P. Moisés Lira Serafín,
MSpS
Sacerdote mexicano, nacido en Tlatempa, Zacatlán, Puebla, el 16 de septiembre de 1893. Ingresó al Seminario de Puebla y más tarde a la Congregación de los Misioneros del Espíritu Santo, donde fue ordenado sacerdote en 1927. Apasionado por la formación espiritual y social de los laicos, fundó la Congregación de Misioneras de la Caridad de María Inmaculada, con el deseo de responder a las necesidades de su tiempo. Vivió su vocación con profunda fe, humildad y entrega, hasta su muerte ocurrida en la Ciudad de México el 25 de junio de 1950. Fue beatificado por la Iglesia en 2022, reconociendo su testimonio de amor, servicio y esperanza.
NUESTRA ESPIRITUALIDAD
Nuestro Carisma

La Espiritualidad de la Cruz se expresa y sintetiza simbólicamente en la Cruz del Apostolado, que es la Cruz Sacerdotal de Jesús. Como nos lo narra la misma Conchita en su autobiografía, esta le fue revelada en 1894:
“sin yo pretenderlo ni esperarlo, se comenzaron a multiplicar las ocasiones en que se me presentaba esta cruz, durante dos meses o mas, al grado de que ya no sólo en la oración sino que a muchas horas del día y de la noche, en donde quiera, y aún en medio de mis ocupaciones, aquella cruz me salía al encuentro.”
PROMOCIÓN VOCACIONAL
¿Sientes una inquietud vocacional?
Si en tu corazón ha surgido el deseo de descubrir el llamado de Dios en tu vida, queremos acompañarte en este camino.
¿Qué es el acompañamiento vocacional?
El Acompañamiento Vocacional es un espacio de encuentro con Dios y contigo mismo. A través de una charla (presencial o en línea) con un Misionero del Espíritu Santo, podrás compartir tu experiencia de fe, hablar sobre tu vida, tus relaciones y aquello que sientes en tu interior. Es un tiempo para escuchar, discernir y caminar con mayor claridad tu llamado.

Si deseas conversar y dar un paso más en este camino, contáctanos.
Estamos aquí para acompañarte.
P. Santiago Pastrana, MSpS


